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From the Field: overcoming language barriers in East L.A. / En el Campo: Rompiendo las barreras de idioma en el Este de Los Ángeles

This past Saturday, Equality California along with Vote for Equality, Honor PAC, Love Honor Cherish, Equal Roots, and several other organizations hit the streets of East Los Angeles again to talk to voters about the marriage rights for same-sex couples. Sixty-two volunteers –some seasoned, some trying it out for the first time, some bilingual, and still others trying hard to remember their best high school Spanish, but all dedicated an entire Saturday to talk voters about the freedom to marry. After an intensive training and a little bit of practice, pairs of volunteers were dispatched to neighborhoods that voted overwhelmingly in favor of Proposition 8 just a year ago.

I drove out to my assigned turf with my canvass buddy and EQCA intern Emily, into the area just south of 1st Street near Obregon Park, an area where more than 60% of voters said “yes” on proposition 8. Having canvassed for many candidates and “get out the vote” efforts in the past, plopping down in an unfamiliar neighborhood and talking to voters is something I have grown accustomed to doing. But marriage rights is a topic I had never tried at the door before, especially in an area like East L.A., where speaking Spanish is much more common than English.

I walked through the streets in this neighborhood looking for the voters on my list, occasionally getting the door slammed in my face,. I maintained hope in the possibility of communicating to communities similar to those I grew up in. All the conversations I had in Boyle Heights were in Spanish. It is important to note that when we do not have the resources needed to adequately communicate in Spanish, we are not able to give the Latino community the opportunity to engage in fruitful dialogue concerning LGBT rights.

Upon return, I listened to anecdotes being exchanged between volunteers. From experienced canvassers and first timers, each story was hard fought regardless of whether they actually “moved” a voter toward greater acceptance. Clearly, language was often a barrier that prevented some conversations, but as the saying goes, “necessity is the mother of invention,” and many more conversations took place. Linguistic barriers somehow were easier to overcome with a little determination and a Spanish language script.

In the end, the 62 volunteers were able to produce one of our most successful canvasses to date. We knocked on 1,275 doors and had 336 conversations. Of those conversations, 39 percent of voters were “moved,” or persuaded. With two canvasses in East Los Angeles under our belts, we’ve learned that the rate of persuasion among voters in this area is among the highest in EQCA’s work thus far.

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Espanol:

El sábado pasado, California Para La Igualdad junto con Vote for Equality, Honor PAC, Love Honor Cherish, Equal Roots, y docenas de otras organizaciones tomaron las calles del Este de Los Angeles de nuevo para charlar con votantes acerca el derecho al matrimonio civil para parejas del mismo sexo. Sesenta y dos voluntarios—algunos con amplia experiencia, unos participando en el esfuerzo por primera vez, y pocos bilingües o intentando de hablar en español usando las pocas palabras que aprendieron en la secundaria— decidieron dedicar un sábado completo a la platica con votantes sobre la libertad al matrimonio civil. Después de un entrenamiento intensivo y un poco de práctica, parejas de voluntarios tomaron las calles y fueron de puerta a puerta hablando con votantes en vecindarios donde la mayoría de votantes votaron a favor de la propuesta 8 el año pasado.

Después del entrenamiento, me dirigí al vecindario que fui designado con mi compañera e interna de EQCA, Emily, que queda un poco sur de la calle 1ra muy cercas del Parque Obregón. En esta vecindad, más de 60 por ciento de los votantes votaran a favor de la propuesta 8. Habido caminado en similares alcances de votantes como parte de campañas para candidatos, el hecho de visitar vecindarios desconocidos y platicar con votantes del área es algo que me he acostumbrado hacer. Pero el tema del derecho al matrimonio civil es algo que nunca he incluido en conversaciones que he tenido en las puertas de desconocidos, especialmente en el Este de Los Angeles, donde el español es más común que el inglés.

Mientras caminaba por las calles del vecindario buscando por los votantes en mi lista, y aunque ocasionalmente fui bienvenida por puertas azotadas en mi cara, mantuve mi fe en la posibilidad de comunicarme con comunidades muy similares a las cuales donde crecí. Todas las conversaciones que yo tuve en Boyle Hieghts fueron en español. Es importante de añadir énfasis al hecho de que cuando no tenemos los recursos adecuados para comunicarnos en español, no le podemos dar la oportunidad necesaria a nuestras comunidades latinas de enlazar un dialogo sobre los derechos de la comunidad LGBT.

Al regresar, escuche anécdotas compartidas por los voluntarios. Sea sido un voluntario con experiencia o voluntario ayudando por primera vez, las historias de ambos grupos recordaban conversaciones de gran esfuerzo para mover las opiniones de votantes hacia más aceptación. Claramente para algunos de nuestros voluntarios, el no saber hablar español trabajó en su contra. Sin embargo, mientras las conversaciones continuaban, las barreras lingüísticas fueron reducidas con la poca determinación de nuestros voluntarios y el uso del guía de conversación en español.

Al final, nuestros 62 voluntarios produjeron unos de nuestros esfuerzos más exitosos. Tocamos las puertas de más de 1,275 hogares, tuvimos 336 conversaciones, y movimos las opiniones del 39 por ciento de votantes. Después de haber completado dos alcances de votantes en el Este de Los Angeles, hemos convencido más votantes a apoyar la libertad al matrimonio civil en esta área que en cualquier otra región en el estado de California.